FACTORY GIRL
Basada en una historia real,
cuenta la vida de la millonaria Edie Sedgwick y su amistad con el reconocido
Andy Warhol. Edie decide viajar a New York, dónde conorá la “ Factoria “ del
artista Pop más influyente del arte, y en
dónde deciden hacer las famosas películas amateurs del genio. Warhol, toma a
Edie bajo su custodia, y decide hacerla su musa. Protagonizando los
dos una tierna historia de amistad, que luego se va disgregando por desfases
económicos, chutes de “speed” y el amor que siente Edie hacia Bob Dylan, que la hace
cuestionarse continuamente la relación por conveniencia que mantiene Warhol con ella.
Lo que más impacta de esta
historia, es el descarte y la clasificación de personas que hacia Andie Warhol
con la gente que le rodeaba, a la vez que dependía de ellas, para mantener su arte y élite
social en el culmen de la cultura y el sensacionalismo americano.Y el prototipo de Edie Sedgwick,
como la ingenua niña rica que termina perdiendo el norte en la vida. Me parece
la historia, un conjunto de tópicos, como por ejemplo, la clase rica corrompida
por el dinero, la familia des estructurada de alta alcurnia, la mojigatería de
los artistas frente a los medios comunicativos o la drogodependencia que
existía en las altas esferas. Sin duda el director resuelve con gran destreza
el mecanismo metafórico, que lleva la película consigo mismo, hace una
asimilación de la “Factoria” de Warhol con las industrias culturales
existentes, que engullen a ideas y personas hasta dejarlas vacías.
Patricia Benito Doñate

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